miércoles, 18 de junio de 2014

Cap. 11

Al ver como se iba, algo dentro de Micca se apagaba. Había pasado un excelente día y hubiera querido prolongarlo, incluso pensó en tomarse unas vacaciones. Pero sabía que nada más abriera su computadora tendría atiborrada su bandeja de entrada y su buzón de voz estaría igual; no era común en él desaparecer de esa manera.
Antinea le sonrió antes de irse. Luc la estaba llevando a su casa porque tenía que trabajar al día siguiente. Durante el trayecto su sonrisa desapareció y pensó en la mierda en la que se estaba metiendo. Quién carajos era este muchacho que estaba robandole su libertad... de nuevo. 
-Luc, ¿ya me vas a dar tu número telefonico? - dijo intentando hacer un broma para olvidar sus pensamientos. 
-No señorita Ricci y si sigue insistiendo me van a despedir. 
-¿A cuántas muchachas haz llevado a su casa? - le dijo al recordar las palabras de la ama de llaves de Micca. 
-No sé de qué habla. 
-Yo si, escuché a la ama de llaves diciéndole eso. ¿Quién le prendió fuego a su departamento?
Luc la miró por el retrovisor. Él se había dado cuenta desde la primera vez que lo mandaron a dejarle comida que esta chica era diferente pero no había dicho nada. Pensaba que podían pasar dos cosas, o sería una buena mujer para el Sr. Docong o ella sería un gran problema. Entonces Luc decidió cambiar de tema y jugar con ella -Usted siempre tiene preguntas Srita. Ricci y eso habla muy bien de una persona, sin embargo, no soy la persona indicada para responder sus dudas. Debería de salir más con el Sr. Docong. Intente conocerle. 
-No puedo Luc, siempre hace lo mismo. Siempre me dice "Antinea, carajo..." y cambia de tema. 
-Si, pero porque él esta acostumbrado a eso, ya se lo había dicho. Mire, con las otras la situación era distinta y no me parecían personas buenas, pero contigo es diferente, creo que eres la persona indicada para calmarlo. 
.¿Calmarlo?
-Si señorita Ricci, calmarlo. ¿Además qué sabe de él? Sabe...
-Nada - dijo ella antes de que él siguiera hablando. No sé nada y no sé por qué todos se empeñan en decirme que debería de saber de él. Incluso él siempre está puntualizando que no es posible que no sepa quien es. 
-Además de eso, usted no sabe nada de él ni él de ti. 
Antinea pensó en la historia de su exito, seguro Luc no sabía eso. Después se dio cuenta que en realidad no sabía ni su edad y se reprochó mentalmente porque Luc tenía razón. 
-Esta bien, haz ganado, saldré con él más si me dices de las novias locas. 
-No se preocupe Srita. Ricci, ellas la van a encontrar. 
Antinea se sintió un poco confundida porque pensó en lo mismo, seguro pronto aparecería Sebastian, de nuevo, como siempre. 

***

Ya en su casa le mandó un mensaje a Docong. 
"Salgo del trabajo a las tres, ¿te parece si nos vemos? quisiera platicar" 
No pasó ni un minuto cuándo la respuesta de Micca llegó.
"Claro, paso por ti a tu trabajo". 

***

Micca estaba sentado frente a su computadora leyendo todos los correos electrónicos que tenía. Intentó escuchar sus correos de voz pero no podía concentrarse, sentía la presencia de Antinea por todas partes. Vio que había varios mails urgentes de Lola. 
-Cararjo - dijo. Estaba conflictuado en ese momento, sabía que los problemas iban a empezar. Abrió el primero. 
"Micca: hable con mi papá, vamos a dejar las pinturas en los museos, le he pedido eso por el amor que te tengo.  Sé que fui yo quien se fue pero creo que deberíamos de hablar acerca de lo que paso. Marcarme."
Suspiró y abrió su correo electrónico personal; más mails. 
"Micca, Soy Joanna, nos conocimos hace dos meses y medio mas o menos y nos la pasamos increíble en Marrakech, esperaba que volviera a pasar pronto pero no me marcaste y haz dejado de escribirme. Ojala puedas contestarme." 
otro más
"Micca, no soy tu maldita empleada, nuestra relación de seis meses no puede acabarse así. ¿¡Qué coños!? Me mandas una carta membretada y un cheque de liquidación como si fuera tu puta empleada, o ¿es eso? siempre fui tu empleada puta ¿verdad? ¿Quién carajo te crees? Te voy a hundir Micca, lo voy a hacer a menos que hablemos y me expliques qué está pasando. Hace apenas un mes todo parecía que iba bien y ahora me mandas estas pendejadas. Además bloqueaste mi número telefónico, investigue. O nos vemos, o voy a presentarme a tu oficina. Atte. Lisa"
-Carajo - dijo de nuevo esto iba a causarle muchos problemas. ¿Qué pasaría si Antinea se enteraba? No quería que supiera nada de eso. 
Abrió un último mensaje de un remitente desconocido
"¿Quién es la nueva Micca? ¿otra bonita cabeza hueca a quien vas a mantener al margen con dinero que no te pertenece? Esta parece diferente, veo como la vez. O quizás a penas la estas enmarañando en tus redes para después poseerla y desecharla como todo. Tu vida es una serie de eventos afortunados que cambiará pronto porque ese lugar que tienes debería de ser mio. Te voy a quitar todo."
Negó con la cabeza, sabía exactamente de quién era ese mail; de su tío. Lo culpaba por todo. Sus tías se habían conciliado con la familia después de casarse con sus esposos ricos; su tío era otra historia. 
Cerró la computadora, miró el reloj y decidió irse a dormir. Quizás el olor de Antinea aún perfumaría las sabanas de su cama y eso lo relajaría. Tenía que arreglar todo eso y tenía que estar seguro que ella era la indicada antes de revelarle todo acerca de él. 
Tomó su teléfono  y miró de nuevo el mensaje mientras sonreía para él. En ese momento era como si nada le importara. 







No hay comentarios:

Publicar un comentario