Cuando llegaron, todas las miradas se dirigieron hacia ellos; era como si los hubiesen estado esperando. Antinea miró el lugar y aunque le parecía demasiado, comenzaba a acostumbrarse. Todo el lugar estaba decorado de un azul rey magnifico con destellos de oro por todas partes; estaba segura que si se acercaba a las paredes, estás en realidad estaban tapizadas por telas de terciopelo de ese azul. Le gusto mucho aunque reiteraba, le parecía demasiado.
Micca saludo cortesmente a todos mientras apretaba su mano para asegurarse primero, que ella era real y segundo para darle confianza pues sentía que Antinea podía abrumarse rápido de la situación. No la conocía realmente, ella podía fingir que se sentía perfectamente bien aunque no lo hiciera, Sebastián la había enseñado bien a hacer eso. Micca tomó dos vasos de Champagne que los meseros repartían, le dio uno a ella y le dijo al oído que no se preocupara a lo que ella respondió que no lo haría.
-Perdón, pero tengo que ser sociable. Finalmente, aquí hay negocios.
-Lo entiendo - respondió ella antes de beber completamente la copa - estoy acostumbrada a ser un mueble que presumen.
-No es eso es que...
De repente, Micca vio borroso, comenzó a sudar en seco y su corazón palpitaba más rápido. Estaba viendo como su ex se dirigía hacia ellos. Él estaba consciente de que eso podía pasar pero al ver la cara de ella, la cuál denotaba verdadera molestia, temió y es que las mujeres realmente molestas pueden destruir vidas en segundas.
-Micca, te estaba buscando. - dijo y mirando con desdén adjunto - Ah, los rumores son ciertos ¿quién es tu mascota nueva?
Micca trago saliva y sintió que el tiempo se hizo más lento. Tenía miedo de la reacción de Antinea, la miró de reojo y dijo -No es mi mascota nueva es mi novia.
-¿Novia?, que tonterías dices, tú no sabes tener novia, será tu mascota, o tu empleada, pero - dijo mirando a Antinea - te advierto que él no sabe tener novias.
-Así es, pero te equivocas- contestó Antinea calmadamente. Los nervios de Micca estaban saliendose de control. Se sentía sofocado como si el cuarto comenzara a hacerse cada vez más pequeño.
-¿Perdón? - Dijo ella mirándola con desdén.
-No soy su mascota, soy su mueble.
Micca abrió los ojos de par en par y después comenzó a sonreír y volteo a verla. Cuando eso pasaba, todas las tormentas que estaban en su interior se apaciguaron y de sus ojos salía un destello de amor que no podía controlar. Entonces entendió que no había peligro alguno y él podía ahora tomar las riendas de la situación.
-Lola, te presento a mi novia Antinea - le dijo sonriendo.
-Como sea, - respondió Lola - quisiera hablar contigo de negocios, si a tu mueble no le molesta quedarse sola.
-No, - interrumpió Antinea - no me molesta.
-A ella no le molestara pero a mí si, yo no quiero dejarla ahí para que alguien más se adorne con ella - dijo guiñándole un ojo. -Además Lola, no tengo nada de que hablar contigo. -y muy serio concluyó - los negocios son entre tu padre y yo. No es lugar ni momento para tratar esos asuntos así que si nos permites. Mi bonita novia y yo vamos a saludar a mis padres.
Cuando se dio la vuelta para irse, Lola se acercó a él y le dijo "esto no se queda así Micca".
Claro que Micca sabía que acababa de desatar una bomba nuclear detonada por una mujer que se creía despechada pero estaba demasiado absorbido por lo que Antinea era como para preocuparse en ese momento.
Saludaron a unas personas más, algunos políticos, algunos actores, algunas personas que nada más tenían la pinta de ser gente de negocios hasta que por fin llegaron con sus padres.
-Ahora si estoy nerviosa - dijo ella.
-Acabas de pelearte con mi ex novia y estabas bien, pero cuándo hay que conocer a mis papas te pones nerviosa- Te desconozco - le dijo bromeando.
-Ese es el problema Micca, no me conoces.
Antes de que pudieran continuar la platica, la mamá de Micca se acercó a él a saludarlo dándole un abrazo efusivo mientras que su padre, muy formal simplemente le daba la mano.
-Ella es - dijo Micca.
-Con que la nueva novia - dijo su mamá con un tono que denotaba un poco de incertidumbre.
Antiena comenzaba a cansarse con todo ese cuento de "la novia" especialmente con el "con que la nueva novia" ¿qué carajos significaba eso? o Micca tenía muchas o había presentado a muy pocas.
-No soy su novia - le dijo cortesmente - le gusta decir eso nada más porque estamos saliendo. Además apenas hace unas horas me llego el memo de este noviazgo - le dijo sonriendo.
Extrañamente la madre de Micca sonrió con complicidad y le dijo - Pues mucho gusto.
El padre de Micca también parecía sorprendido con su respuesta. La saludo y le hizo unas cuantas preguntas que lo convencieron de que era una buena chica.
-Mira, - le dijo el padre de Micca - ahorita estamos un poco ocupados con tantos invitados, pero qué tal si vienes con nosotros la próxima semana a Cannes. Iremos a ver a mi hermana y pasaremos el fin allá. Así podrás contarnos de ti.
-Claro, me encantaría.
Micca apretó la mano de Antinea. Ella lo volteó a ver y se le acercó para susurrarle - Querías una novia ¿no?
Micca sonrió.
El resto de la noche le pareció un tanto aburrida a Antinea, entre ser mueble y huir de Lola comenzaba a abrumarse. Quería irse, pero Micca se veía tan seguro y tan contento ahí hablando con los peces gordos que no quería interrumpirlo.
-¿Aburrida bonita? - preguntó.
-Algo, pero no quiero interrumpirte, este es tu mundo. ¿Crees que Luc pueda llevarme a mi casa?
-No - le dijo cortante y después sonrió - te vas a dormir a la mía.
-No tengo ropa.
-Si, ya tienes.
-Pero... ya me quiero ir.
-Yo también - le dijo sonriendo - Además Lola me va a volver loco, me purga que este intentando hablarte.
-¿Ah si?
-¿No lo haz notado? Anda por todas partes atrás de ti y anda diciendo cosas que, bueno me gustaría por eso que fueras a casa conmigo, quizás deberíamos de hablar de algunas cosas de mi pasado.
-En realidad me gustaría que me montaras mientras intento dormir - le dijo sonriendole.
Micca sintió de repente esa ola de calor y deseo que Antinea lograba evocar usando las palabras correctas. La tomo de la mano y sin despedirse de nadie desaparecieron.
A pesar del intento de Micca por salir de ahí sin ser advertidos por los fotógrafos, justo al despedirse, su madre llamó a varios de ellos para sacar una foto familiar para algún periódico local. Antinea se hizo a un lado para no intervenir en el cuadro familiar, pero Micca la jalo hacía él y salió en la fotografía. Sonriendo apenada negó con la cabeza como pensando que esta se la cobraría cara pues no estaba de acuerdo en nada de eso. Esperando su coche, un periodista llegó a hablar con Micca.
-Buenas noches Sr- Docong. Quisiera hacerle unas preguntas para poder hacer mi nota de esta noche.
Micca se pasó la mano por el cabello y antes de que le pudiera contestar el reportero continuó.
-Sólo quier saber el nombre de la señorita para las fotografías y - dijo con un tono más bajo - saber si ustedes están juntos.
-No - dijo Antinea, - Bueno, si estamos juntos pero no somos novios. Así que apreciaríamos que no pusieras nada sobre nosotros - le dijo sonriendo y fue como si el mismo efecto que tenía Antinea en Micca estuviese teniendo sobre el reportero. De pronto, Micca comenzó a sentir celos no porque ella estuviese coqueteando con él sino que le molestaba que ese reportero recibiera atención de ella. El reportero asintió y se fue.
Cuando se subieron al coche Micca le dijo - Te voy a tener que castigar.
-¿Cómo? - le preguntó coquetamente - Pero Señor Docong, ¿qué le he hecho para que me quiera castigar? Intento portarme lo mejor que puedo cuando estoy con usted.
Cuando escuchó que le hablaba de usted, comenzó a excitarse.
-Estabas coqueteandole al reportero.
-No, lo estaba convenciendo para que nos dejara en paz y funciono.
Micca se pasó la mano por el cabello intentando peinarselo hacía atrás. -A mi no me pareció eso.
-¿Acaso estás teniendo un episodio de celos? ¿Es eso?
Micca no le respondió, se limitó a mirar hacía el horizonte mientras manejaba.
-Si vas a estar así, llévame a mi departamento. No tengo ganas de ir al tuyo.
-Vas a ir al mio... y te voy a castigar.
Antinea no protestó cuándo se dio cuenta que iban hacía el departamento de Micca. Tampoco dijo absolutamente nada cuando iban los dos en el elevador, ambos estaban en silencio. Antinea sabía que estaba molesto por el episodio con en el reportero pero no entendía bien el por qué. Ella había actuado como siempre, no había hecho nada distinto. Pensaba que era una exageración que tuviera celos. Ella era la que debería de haberse molestado por lo que había sucedido con la ex novia, y todo eso relacionado con "la nueva novia". Ahora era ella la que estaba molesta porque sus pensamientos estaban acabando con su calma. Cuando llegaron al departamento, Antinea se quitó los zapatos y se dirigió a la habitación de Micca para buscar una camisa vieja y cambiarse. Micca se había servido un vaso de whisky con hielos y estaba sentado en la sala mirando a la nada.
-¿Estás borracho? - le preguntó Antinea.
-Si -dijo él.
-Pero, acabamos de llegar y no estabas así.
-Desde el restaurante de mis papás estaba mareado, decidí terminar de emborracharme aquí. Ha sido un día difícil, y luego tú siendo tan amistosa con todos, es demasiado para mi.
-¿De qué hablas? - Antinea en realidad no entendía qué es lo que estaba pasando. Se había comportado bien, según ella. De haber querido provocarlo, lo hubiera hecho y él estaría peor. Podía hacer que él rabiara de celos pero no era lo que quería. Se sentó a lado de él.- Micca, en serio ¿qué está pasando?
Micca en serio comenzaba a estar muy borracho. -Trabaja para mi - le dijo riendo - no, jamás trabajarías para mi. Las que han trabajado para mi siempre me idolatrean tanto que no tengo que preocuparme por si un reportero de tercera les habla.
-Sigues con eso, no es posible.
-¿Por qué no quieres ser mi novia?
-Porque no me conoces. Porque no te conozco. Me gustas pero no quiero una relación con nadie, y menos con alguien que es un junior que cree que puede mandarme porque tiene plata.
-Yo jamás querría eso carajo. Es que contigo siempre es así. - dijo y Antinea espero que terminará de hablar pero él ya había terminado.
-Me iré a dormir - le dijo Antinea y cuando se levantó, Micca la tomó de la mano.
-¿Quieres conocerme? - le dijo levantandose - vamos - le dijo y de la mano la llevó al cuarto que estaba cerrado. Abrió la puerta y dijo -Este soy yo.
A pesar del intento de Micca por salir de ahí sin ser advertidos por los fotógrafos, justo al despedirse, su madre llamó a varios de ellos para sacar una foto familiar para algún periódico local. Antinea se hizo a un lado para no intervenir en el cuadro familiar, pero Micca la jalo hacía él y salió en la fotografía. Sonriendo apenada negó con la cabeza como pensando que esta se la cobraría cara pues no estaba de acuerdo en nada de eso. Esperando su coche, un periodista llegó a hablar con Micca.
-Buenas noches Sr- Docong. Quisiera hacerle unas preguntas para poder hacer mi nota de esta noche.
Micca se pasó la mano por el cabello y antes de que le pudiera contestar el reportero continuó.
-Sólo quier saber el nombre de la señorita para las fotografías y - dijo con un tono más bajo - saber si ustedes están juntos.
-No - dijo Antinea, - Bueno, si estamos juntos pero no somos novios. Así que apreciaríamos que no pusieras nada sobre nosotros - le dijo sonriendo y fue como si el mismo efecto que tenía Antinea en Micca estuviese teniendo sobre el reportero. De pronto, Micca comenzó a sentir celos no porque ella estuviese coqueteando con él sino que le molestaba que ese reportero recibiera atención de ella. El reportero asintió y se fue.
Cuando se subieron al coche Micca le dijo - Te voy a tener que castigar.
-¿Cómo? - le preguntó coquetamente - Pero Señor Docong, ¿qué le he hecho para que me quiera castigar? Intento portarme lo mejor que puedo cuando estoy con usted.
Cuando escuchó que le hablaba de usted, comenzó a excitarse.
-Estabas coqueteandole al reportero.
-No, lo estaba convenciendo para que nos dejara en paz y funciono.
Micca se pasó la mano por el cabello intentando peinarselo hacía atrás. -A mi no me pareció eso.
-¿Acaso estás teniendo un episodio de celos? ¿Es eso?
Micca no le respondió, se limitó a mirar hacía el horizonte mientras manejaba.
-Si vas a estar así, llévame a mi departamento. No tengo ganas de ir al tuyo.
-Vas a ir al mio... y te voy a castigar.
Antinea no protestó cuándo se dio cuenta que iban hacía el departamento de Micca. Tampoco dijo absolutamente nada cuando iban los dos en el elevador, ambos estaban en silencio. Antinea sabía que estaba molesto por el episodio con en el reportero pero no entendía bien el por qué. Ella había actuado como siempre, no había hecho nada distinto. Pensaba que era una exageración que tuviera celos. Ella era la que debería de haberse molestado por lo que había sucedido con la ex novia, y todo eso relacionado con "la nueva novia". Ahora era ella la que estaba molesta porque sus pensamientos estaban acabando con su calma. Cuando llegaron al departamento, Antinea se quitó los zapatos y se dirigió a la habitación de Micca para buscar una camisa vieja y cambiarse. Micca se había servido un vaso de whisky con hielos y estaba sentado en la sala mirando a la nada.
-¿Estás borracho? - le preguntó Antinea.
-Si -dijo él.
-Pero, acabamos de llegar y no estabas así.
-Desde el restaurante de mis papás estaba mareado, decidí terminar de emborracharme aquí. Ha sido un día difícil, y luego tú siendo tan amistosa con todos, es demasiado para mi.
-¿De qué hablas? - Antinea en realidad no entendía qué es lo que estaba pasando. Se había comportado bien, según ella. De haber querido provocarlo, lo hubiera hecho y él estaría peor. Podía hacer que él rabiara de celos pero no era lo que quería. Se sentó a lado de él.- Micca, en serio ¿qué está pasando?
Micca en serio comenzaba a estar muy borracho. -Trabaja para mi - le dijo riendo - no, jamás trabajarías para mi. Las que han trabajado para mi siempre me idolatrean tanto que no tengo que preocuparme por si un reportero de tercera les habla.
-Sigues con eso, no es posible.
-¿Por qué no quieres ser mi novia?
-Porque no me conoces. Porque no te conozco. Me gustas pero no quiero una relación con nadie, y menos con alguien que es un junior que cree que puede mandarme porque tiene plata.
-Yo jamás querría eso carajo. Es que contigo siempre es así. - dijo y Antinea espero que terminará de hablar pero él ya había terminado.
-Me iré a dormir - le dijo Antinea y cuando se levantó, Micca la tomó de la mano.
-¿Quieres conocerme? - le dijo levantandose - vamos - le dijo y de la mano la llevó al cuarto que estaba cerrado. Abrió la puerta y dijo -Este soy yo.



