18 Nov 2014
Hoy ando bien bien enferma, desde el sábado tengo una gripa de perro que no me deja respirar. Cuando niña, me dio una gripa así y por no cuidarla (es decir por automedicación de mis papás), no tenía temperatura y termine con bronco neumonía, dos semanas hospitalizada.
Por eso decidí ir al doctor y cuál fue mi sorpresa, qué como siempre, me tratan de loca. Y ojalá así fuera, pero no.
Un muchacho de mi edad o más joven que yo me pidió pasar al consultorio. La doctora con corte bob y lentes gigantes, de unos 50 años, me dijo que su "interno" iba a ayudarla. Me pidió que me sentará y me dijo, bueno, él la va a examinar, quítese la ropa y quédense en ropa interior. Yo traía dos sweateres, una camisa, un chaleco, y mi abrigo con mi gorro y mi bufanda. Me quite las prendas y bajo todo eso, mi piel sudorosa quedó expuesta para que el interno me revisará. Me miró la garganta y dijo que no tenía nada, revisó mis pulmones y dijo que no se escuchaba ninguna anomalía, me violo el oído porque aparentemente no encontraba mi conducto y después concluyó que estaba en perfecto estado. Después de eso, me quede sentada escuchando mi diagnostico,,, nada. Me dijo que me vistiera y me mandó un jarabe para la tos, y paracetamol. Me dijo que en dos semanas, quizás, me sienta mejor.
Yo sigo enferma, tengo muchísimo trabajo lo que resta de la semana y pues... a tomar paracetamol.
Vive la france. ¬¬
No hay comentarios:
Publicar un comentario